
¡Qué buenas meadas! Ya nos las hacen igual, casi ni se salpicaba, bueno, cuando eramos capaces de apuntar dentro, claro. Los pises ya no son lo mismo, desde que la perdimos, todos hemos empezado a sufrir de la próstata. (Esto caerá sobre la conciencia de Arturo)
Alguna vez llegó a parecer una piscina de piiiiiiiiiiiiiisssssssssss el suelo de ese baño....
ResponderEliminarMe acuerdo cuando había que ir a mear en piragua.
ResponderEliminarPor lo que he oido, Arturo nunca ha tenido conciencia.
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